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Terra
La Coctelera

Fernando, el rey agotado

No me preguntes por Fernando. Al final se enamoro de un jovencito estupido, de esos que inundan Chueca los fines de semana y que piensan que se van a comer el mundo. Vienen de provincias para liberarse. Se cruzaron en un cuarto oscuro y supongo que no era tan oscuro cuando acabaron entre sabanas con olor a domingo. Después el drama. Menos mal que me escape a tiempo. Cuando los amantes empiezan a dar problemas vale más liquidarlos. Usando términos económicos entran en fase de amortización. La vida es muy corta para especular con el sufrimiento. Por eso, la carne hay que usarla hasta que empieza a tener mal olor.

Sexo otoñal, mon amour

Perdonad que haya desaparecido durante tanto tiempo. A veces, la vida es tan inesperada como previsible. He viajado mucho durante estos meses y ahora me toca volver a casa. Me gustaría contaros mis experiencias pero prefiero empezar de cero. El otoño tiene una luz maravillosa y aunque no es la mejor época para el sexo quizás cambien de opinión en los próximos días. De momento, tendré que ponerme a dieta. Mi cintura se ha dilatado un poco con tanta haburguesa y comida rápida. Todavía no tengo cartucheras pero sueño con ellas todas las noches. Esta claro que soy "carne" de gimnasio. Ya me he apuntado a uno muy mono que hay en el centro. Dicen que va algún famoso y eso me gusta. Ademas, tiene un estupendo spa. Los juegos de agua me inspiran especialmente. Digamos que me ponen un poco tontita. Me servirán para combatir el ocaso otoñal.

Sexo y Lascivia 5

He estado de vacaciones. Una semana en el egeo. En Santorini, el lugar más bonito del mundo.Me encantaría vivir allí, al menos durante el verano. Me gusta esa mezcla entre el sabor del estio castellano y los colores del mediterraneo. Además, los italianos siempre son un punto. Tres amantes en una semana no ha estado nada mal y eso que tenía el ánimo apagado. Mi amiga Patricia dice que estoy loca, que siempre pretendo descansar pero al final me lio. Ya sabeis que el sexo me encanta, es como una liberacion aunque a menudo las cosas se complican demasiado y son difíciles de sobrellevar. La verdad es que me había propuesto una semana de relax, de sol y playa, de lectura, de confidencias compartidas con Patricia, Carlos y Ana. Pero, a veces, las cosas ocurren en contra de nuestras expectativas. Además, pienso, que las vacaciones es el mejor momento para dejarte llevar. Por cierto, estoy tan morena que casi no se me nota la aureola de los pezones.

Hace tiempo no escribo

Hace tiempo que no escribo. No es por vagancia ni nada parecido es que me paso el dia trabajando. Además mi madre se ha puesto enferma, no es nada grave, pero este tipo de cosas te provocan una relación diferente con la realidad, con tu propia vida, y te hacen pensar mucho, yo diria que demasiado. La verdad es que estoy un poco desganada en cuanto al sexo. No me conozco. Para mi las primaveras siempre han sido terribles. Era la mejor época del año. La vida rompía por todas partes y lo único que deseaba era comerme el mundo. Esta primavera está siendo diferente y eso que la luz lo ha inundado todo en esta tierra tan excesivamente gris.De todos modos, este viernes, me ha pasado una cosa curiosa. Conocí a un hombre y me acabé acostando con él. No pude menos que llevarle a mi casa después de acariciarnos intensamente en un local a la vista de todos. Esas cosas me ponen nerviosa. Me considero excesivamente liberal pero excitarme salvajemente en un bar de copas es algo que no va conmigo. Me altera. La gente a tu alrededor empieza a tener comportamientos extraños. no te quitan ojo, hablan con sus amigos/as sin seguir la conversación. Noto el deseo en sus ojos, un deseo que se perderá tristemente en la nada porque no es el lugar ni el momento oportuno. Carlos me acariciaba, me besaba, me apretaba contra su cuerpo y su miembro. No me dejaba espacio ni para tomar la copa que tenía sobre una pequeña repisa. Lo gracioso es que yo le seguía el juego. tambien estaba excitada y no podía parar a pesar de que la situación no me agradaba. Sus manos se perdían en mi cuello, bajaban por la espalda y recorrían la piel de mis tejanos. Empezó en las nalgas y luego, lentamente,fue desplazandose hasta el ano, cada vez más abajo y mas profundo. Me encanta esa sensación que dejan las caricias sobre la ropa. Sobre todo entre las piernas. Carlos buscaba mi piel, luchaba por avanzar con sus dedos, por llegar más lejos, se excitaba en cada intento sin conseguir nada.

Sexo y lascivia 3

Me apasiona jugar con mi cuerpo y suspender el placer justo en el último instante, cuando mis pezones son más grandes y me siento totalmente mojada. Me abandono, entonces, en una especie de extasis y de sopor lejano y silencioso. La bañera se llena poco a poco de agua. Respiro despacio, hondo, dejo mi mente en blanco. Cierro los ojos y me imagino el sol, la playa, el sabor del salitre en los labios, la arena y el ruido intermitente del mar. Luego pienso en Fernando que está a punto de llegar. Su morbo cuando me vigila desde lejos, su miembro desbocado siempre a punto de estallar, sus manos buscando el silencio de la piel. Ufff, me gusta tanto el sexo.

Sexo y Lascivia 2

Llegé a casa tarde. Mi trabajo siempre me roba los mejores momentos del día. Había quedado con Fernando a las diez y media. Tenía una hora para mi, para recuperar las fuerzas perdidas y eliminar tanta prisa cotidiana. Llené la bañera de agua muy caliente. Luego me quité la ropa. Vi mi cuerpo reflejado en el espejo del baño. Lo recorrí lentamente con la mirada mientras mis dedos empezaron a deslizarse sobre los pezones. Me encanta estimularlos, observar como crecen. La verdad que mis tetas no están nada mal. Tienen el tamaño ideal que hubiera elegido si, en algún momento, alguien me hubiese preguntado por mi talla favorita. Me gusta agarrarlas con fuerza, rodearlas con mis manos y atrapar los pezones entre los dedos. La sensación es indescriptible e incluso, alguna vez, he llegado al orgasmo de esta forma. Me contemplo en el espejo con lascivia mientras el baño se inunda de un vapor espeso y caliente. Estar desnuda me excita, me hace imaginarme cosas, sentir los labios de mis amantes, las manos de aquellas mujeres que alguna vez me han poseído, revivir las caricias profundas de hombres desesperados. Me gusta llenar sus bocas, recorrer sus lenguas con mis pezones, engancharme a sus dientes hasta sentir ese dolor punzante que me vuelve loca. Nadie como una mujer para despertar en mi todas las sensaciones que sólo nosotras conocemos y que ningún hombre será capaz de dominar nunca.

Sexo y lascivia 1

Considero el sexo como una forma elevada de conocimiento. Por ello, ayer en la noche quedé con Fernando. No es que me guste demasiado pero tiene el suficiente nivel de morbo para satisfacerme. Además, nunca me juzga y eso es importante cuando has recibido una educación férrea. Fernando tiene 32 años, esta casado, lleva una doble vida y fue mi jefe en una época ya pasada, cuando era más joven y desconocía los placeres del sexo. La casualidad nos regaló un encuentro en un lugar neutral, en una primavera con olores a jazmin y desde entonces somos buenos amantes. Le llamo cuando mi deseo necesita cosas nuevas, colmarse de placeres que para la mayoría serían perversiones esquizofrénicas. Siempre me secunda en estas locuras mias que me liberan y combaten la mediocridad de la vida. Acapara, incluso, dos ventajas sobre todos los demás hombres y mujeres que conozco; una esta casado y se aburre tanto como yo y la segunda oculta una bisexualidad que le tortura. No hay mejores amantes que aquellas personas que tienen algo transcendente que ocultar. Si uno tiene paciencia y dedicación encontrará un paraíso en el que cobijarse.